El cuidado de la franela de algodón
Si alguna vez te has preguntado cómo cuidar la franela de algodón, ¡has dado con el sitio adecuado! Y aunque no conozcas la franela de algodón, aquí encontrarás toda la información necesaria para convencerte de dar el paso.
Un poco de historia: ¿qué es la franela de algodón?
¡Te lo voy a contar de forma breve! Este tejido surgió en el siglo XVII, en Gales. Al principio, se fabricaba con lana, para soportar los duros inviernos. Más tarde, tras la revolución industrial, el algodón pasó a formar parte de la composición de la franela.
En cuanto a la fabricación, es muy sencillo: primero se teje el tejido (hasta aquí, no os estoy contando nada nuevo). Después, se cepilla para darle ese aspecto mullido.
En L’effet papillon, la franela de algodón se utiliza en nuestra colección Candice. Si no sabes cómo es Candice, ¡haz clic aquí!

Mis mejores consejos para cuidar la franela de algodón
En primer lugar, antes de cada uso, hay que lavar la prenda (nunca se sabe muy bien por dónde ha andado durante el transporte). La franela hay que lavarla del revés, a 30 °C o 40 °C, a ser posible sola para reducir el roce. Y, sobre todo, ¡nada de suavizante, ya que favorece la aparición de bolitas! Por último, se puede meter en la secadora, pero pensemos en el planeta (si no, puedes usarla a temperatura moderada).
Como os he dicho antes, la franela de algodón se cepilla para darle su suavidad. Pero su punto fuerte es también su punto débil, ¡os lo explico! Es un tejido que se deshilacha fácilmente, debido al roce con otros tejidos o con la piel. Pero no os preocupéis, con el tiempo, ¡ya no se forman bolitas!

Para una limpieza eficaz: mis consejos
Si, a pesar de todos tus esfuerzos, no consigues eliminar las bolitas de tu franela, ¡escúchame bien!
Os voy a dar todos mis pequeños consejos para deshaceros de ellos:
- La maquinilla para tejidos: para eliminar de raíz las pelusas indeseadas. ¡Si quieres saber más sobre las maquinillas para tejidos, lee esto!
- Cinta adhesiva: eso las pegará y las eliminará
- Una esponja (por el lado verde): no frotar con demasiada fuerza para no dañar el tejido
- Una pasada por la secadora: puede eliminar bastante (pero recuerda lo que te he dicho sobre la secadora)
¡Espero que mis pequeños consejos os hayan ayudado a verlo más claro! Si necesitáis más detalles, podéis poneros en contacto con nosotros a través del formulario de información. Si os he convencido, no dudéis en decírmelo en nuestra cuenta de Instagram. ¡Hasta la semana que viene!
Français
Deutsch
Español
English